Reducción del estrés por calor sin sacrificar la protección térmica

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Reducción del estrés por calor sin sacrificar la protección térmica
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Para una protección eficaz contra el fuego, los operarios industriales deben proteger el cuerpo tanto como sea posible con prendas resistentes a llamas. Esto significa llevar pantalones y mangas largas, lo que puede producir una gran sensación de calor en climas cálidos y húmedos. Como es lógico, a algunos trabajadores les preocupa el problema del estrés por calor a la hora de seleccionar y llevar prendas de protección.

Factores que contribuyen al estrés por calor

Hay tres factores que contribuyen al estrés por calor: las condiciones externas —lo que incluye la temperatura, la humedad y el viento—, el tipo y peso de las vestimentas y el tipo y nivel de actividad.

Toda actividad física hace que nuestros cuerpos generen calor. Para que el cuerpo mantenga la temperatura adecuada, este calor debe perderse o disiparse a través de la piel y la ropa. Si el cuerpo no es capaz de deshacerse del exceso de calor, se puede producir un estrés térmico.

Nuestros cuerpos pierden calor de dos maneras principales:

• Transferencia de calor en seco
Ocurre cuando la temperatura ambiente es más baja que la de nuestra piel. Como la temperatura interior del cuerpo es superior a 32 ºC, la transferencia de calor en seco se produce continuamente.

• Transferencia de calor por evaporación
El sudor y la evaporación de sudor. El sudor deja una capa de humedad en la superficie de la piel. Cuando este agua se evapora, el cuerpo se refresca. El equilibrio entre el calor que nuestros cuerpos crean por la actividad y el calor que pierden por la transferencia en seco o por evaporación determina si sentimos frío o calor.

El peso es más importante que el tipo de tejido

El peso del tejido tiene una incidencia mayor en el estrés por calor del usuario que el tipo de tejido. Los fabricantes de prendas resistentes a llamas suelen especificar el peso del tejido en gramos por metro cuadrado (g/m2). 

Hasta los monos de protección de algodón con tratamiento ignífugo más ligeros que hay en el mercado están hechos de telas con un peso especificado de 237 g/m2, mientras que algunas de la telas de algodón con tratamiento ignífugo más usadas en monos de protección tienen un peso especificado de 305 g/m2. 

En comparación, la fibra DuPont™ Nomex® y el tejido DuPont™ Protera® son muy ligeros. Centímetro a centímetro, ofrecen el máximo nivel de protección con el menor peso posible. (Normalmente, las prendas de algodón con tratamiento ignífugo suelen pesar unos 450 g o más que las vestimentas hechas con Nomex®). Con un peso de 152 g/m2, una prenda hecha de Nomex® IIIA puede pesar tan solo unos 600 g.

La permeabilidad del aire es la clave

La permeabilidad del aire hace referencia a la capacidad del tejido para dejar pasar el aire. El tratamiento o la capa ignífuga hace que estos artículos sean más pesados y tengan una menor permeabilidad del aire. En comparación, las vestimentas hechas con Nomex® y  Protera® tienen un nivel de permeabilidad del aire dos veces mayor que el de los tejidos con tratamiento ignífugo.

 
 
 
 
 
 
 
 
 

Gestión de humedad y control térmico
El factor final a tener en cuenta es la gestión de la humedad. Cuando el cuerpo pasa de la transferencia de calor en seco a la transferencia por evaporación, la capacidad de una prenda para absorber la humedad del cuerpo y colaborar en su evaporación es un factor clave en la comodidad que vaya a notar el usuario. Las prendas hechas con Nomex® y Protera® absorben con eficacia la humedad.

 
 
 
 
 
 
 
 
 

Conclusión
Hay muchos factores que contribuyen al estrés térmico (entre ellas, el calor, la humedad y el nivel de actividad), así que ninguna prenda puede proporcionar un 100% de confort. Sin embargo, la selección adecuada de la vestimenta resistente a llamas puede mejorar la comodidad del usuario y evitar los factores que producen el estrés por calor.

La resistencia a llamas en los productos fabricados con fibra Nomex® y tejido Protera® no solo es intrínseca, sino que su nivel de confort contribuye a reducir el estrés por calor, ya que se trata de una prenda ligera, con gran permeabilidad al aire y un control de la humedad mejorado.