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Planificación de limpieza a gran escala

Una operación de limpieza puede adoptar formas múltiples y es preciso estar preparado para hacer frente a multitud de posibles acontecimientos que representan uno de los mayores retos para quien tiene que planificar la emergencia. El objetivo de cualquier operación de limpieza es devolver las áreas afectadas a un uso seguro y sin limitaciones y su realización con éxito será determinante para el tipo, escala y complejidad de un proyecto o incidente, según sean su localización geográfica y su naturaleza específica.

 La rapidez y calidad de la respuesta son los determinantes fundamentales del resultado de una limpieza satisfactoria. A diferencia de las situaciones de riesgo que pueden ocurrir en entornos relativamente controlados, como en instalaciones de fabricación donde todo está en orden o durante operaciones de mantenimiento planificadas, muchas limpiezas industriales accidentales y medioambientales son escenarios de emergencia en los cuales el tiempo y el estar preparado son cruciales.

Ejemplos de operaciones de limpieza a gran escala:

·         Derrames y fugas de petróleo y petroquímicos

·         Escapes de productos químicos y materiales peligrosos

·         Desastres medioambientales

·         Desastres naturales y atmosféricos

·         Limpiezas por tumultos civiles

·         Derrumbamiento de edificios y otras estructuras

·         Limpieza de accidentes de carretera/tren/avión

·         Proyectos de recuperación y descontaminación de tierras

·         Limpiezas de ríos y costas

·         Regeneraciones de instalaciones industriales

·         Programas de recuperación tras inundaciones

·         Higiene y recogida de basuras a gran escala

·         Programas de asistencia en desastres/humanitarios

·         Situaciones de contaminación por partículas nucleares

·         Control de enfermedades contagiosas en epidemias o pandemias

·         Limpiezas de riesgos biológicos o residuos infecciosos

·         Investigaciones forenses y de escenas del crimen

 

Evaluar y responder ante un accidente de limpieza importante presenta retos formidables; además de que la reacción oficial sea rápida y efectiva, se debe tratar el accidente según planes preparados cuidadosamente con antelación, los recursos deben de estar disponibles rápidamente y movilizarse sin demora y el despliegue y coordinación de los equipos de respuesta debe ser decidida y eficiente.

En la mayoría de situaciones de accidentes, las operaciones de limpieza comenzarán normalmente después de las actividades iniciales de respuesta ante la emergencia. En algunos casos, no obstante, las actividades de limpieza deben realizarse simultáneamente o incluso antes de las primeras acciones de respuesta, si es necesario dejar un lugar seguro para que entren las personas.

Los primeros en intervenir en la respuesta deben estar plenamente preparados, contar con un apoyo total y se les debe suministrar el equipamiento correcto, dispositivos de comunicación y protección personal. Deben ser organizados, estar supervisados de profesionalmente y equipados y en disposición de improvisar y reaccionar con rapidez sobre el terreno y en condiciones de riesgo ante situaciones dinámicas.

La actuación post-crisis y limpiezas que no son de la emergencia presentan otros retos, tal vez sin una presión tan intensa como los de la emergencia, pero que a menudo se extienden durante un período de tiempo prolongado. Puede, por ejemplo, llevar varios meses o incluso años limpiar un importante derrame de petróleo o las consecuencias del cierre de una vieja fundición o el desmantelamiento de una central energética inactiva.

EVALUACIÓN DE RIESGOS

La identificación y evaluación posterior de riesgos es uno de los elementos más difíciles y críticos de cualquier programa de limpieza. Una evaluación de riesgos correcta minimizará el peligro para los que intervienen en la respuesta y los trabajadores, al tiempo que se cumplirán las responsabilidades legales. Mal hecha, puede tener graves consecuencias.

La evaluación de los posibles riesgos con antelación frente a un posible desastre medioambiental o catástrofe es la base para determinar los requisitos de equipos de protección necesarios. Estas evaluaciones de riesgos previas al accidente determinan el tipo de EPI que se entregará a los que intervienen en la respuesta temprana y para los trabajadores de recuperación después del accidente. No obstante, aunque un análisis de riesgos predictivo puede asegurar que se dispone del equipo de protección individual (EPI) adecuado frente a la mayoría de los riesgos, es esencial llevar a cabo una re-evaluación de los riesgos tan pronto como sea posible tras el suceso para permitir que el EPI sea modificado o reemplazado en respuesta a las condiciones de riesgo reales.

 PLANIFICACIÓN ANTICIPADA

En  la respuesta ante emergencias y situaciones de limpieza, la efectividad de la respuesta dependerá en último término de la calidad de la planificación anticipada sobre la contingencia y en la organización de la gestión de las operaciones de limpieza. Al enfrentarse a una importante operación de limpieza, deberían adoptarse los procedimientos que se indican a continuación para controlar los riesgos:

  • Actúe rápida y profesionalmente. En muchas situaciones de contaminación, cualquier pérdida de tiempo tendrá como resultado una operación de limpieza mucho más difícil y, a veces, con mucha más dispersión geográfica. Por ejemplo, los contaminantes combinados con materiales naturales, como el follaje y sus agregados y contaminantes que se dispersan ampliamente por el viento y las mareas, pueden ser mucho más difíciles de tratar y de más riesgo.
  • Asegúrese de planificar el acceso a todos los recursos necesarios – mano de obra, plantas, transporte, materiales de limpieza, equipo de seguridad, iluminación, etc.
  • Investigue aproximaciones alternativas. ¿Se pueden adoptar otras aproximaciones de menos riesgo o menos agresivas para el medio ambiente; p.e. se pueden sustituir las máquinas por personas?
  • Lleve a cabo un estudio de reconocimiento si desconoce la naturaleza o el alcance de la operación y si el tiempo lo permite
  • Asegúrese de que la limpieza del lugar es segura para evitar el acceso no autorizado o no previsto del público o de otros no autorizados.
  • Organice el trabajo para minimizar la exposición al riesgo utilizando barreras de aislamiento, pantallas, recubrimientos protectores, etc.
  • En los casos en que sea adecuado, asegúrese de que se puede llevar a cabo el almacenamiento temporal separado de los materiales contaminados y que puede accederse a ellos.
  • Proporcione equipos de protección individual apropiados, como monos, guantes, calzado, gafas, cascos, aparatos respiratorios, etc. dentro de un programa establecido de EPI. Garantice que estos productos cumplen las normas de prestaciones y esté alerta ante equipos de sustitución baratos y de mala calidad – podrían resultar los más caros en la práctica.
  • Organice instalaciones de asistencia adecuadas, incluyendo puntos de asistencia médica y primeros auxilios, aseos, lugares de descanso y comida y áreas de lavado y descontaminación
  • Establezca procedimientos adecuados de evaluación de la salud y las instalaciones necesarias, p.e. cuando haya riesgos de exposición a riesgos biológicos o partículas nucleares.

 

SELECCIÓN DE VESTUARIO DE PROTECCIÓN PARA LIMPIEZA A GRAN ESCALA

La protección personal es la última línea de defensa frente a agentes peligrosos físicos, químicos y biológicos. La selección de vestuario de protección para operaciones a gran escala debe llevarse a cabo como parte de un programa amplio de EPI. Un buen programa de EPI involucrará de forma activa a todos los niveles de la plantilla, desde la gestión senior a los operativos de planta y debería incluir los siguientes elementos:

  • Identificar los posibles riesgos con un estudio del lugar y una evaluación de accidentes.
  • Evaluar los posibles riesgos y seleccionar los controles apropiados.
  • Seleccionar la ropa de protección adecuada, teniendo en cuenta datos de permeación, naturaleza del trabajo y factores fisiológicos y psicológicos. Cuando sea apropiado y posible, seleccionar un equipo que proporcione protección multi-riesgo. Por ejemplo, el nuevo buzo Tyvek® 800J DuPont™ ofrece resistencia a  grasas, partículas y chorro a presión de químicos de base acuosa en una cómoda prenda con protección tipo 3 de gran confort y transpirable.
  • Tome las referencias del fabricante de la prenda al evaluar la protección y los datos de permeación.
  • Involucre a los usuarios en la selección y ajuste de las prendas. Recuerde, los que eligen son los usuarios.
  • Formación a fondo y apoyo en entrenamiento.
  • Sistema de inspección, mantenimiento, limpieza, almacenamiento y sustitución.
  • Programa de revisión permanente y monitorización del uso del EPI.

 

6 PASOS PARA UNA EVALUACIÓN DE RIESGOS POSITIVA

1.       Identifique objetivamente los riesgos potenciales, incluyendo sus fuentes y cualquier acontecimiento desencadenante asociado.

2.     Determine quiénes pueden verse afectados por la exposición a un riesgo y en qué circunstancias.

3.       Evalúe los riesgos y qué pasos pueden darse para su prevención, aminoración o protección. En todo momento, consulte con los trabajadores y sus representantes.

4.       Incorpore los resultados en un documento formal de evaluación de riesgos que se pueda compartir y divulgar según sea necesario.

5.       Ponga en práctica los resultados de la evaluación de riesgos y asegúrese de que tiene a punto planes de contingencia frente a lo inesperado.

6.       Re-examine continuamente los procedimientos, la formación y los equipos según sea necesario y lleve a cabo periódicamente una revisión formal de todo el programa de evaluación de riesgos.

 

BUSQUE LAS RESPUESTAS – OBTENGA CONSEJO PROFESIONAL

La selección optima de un EPI precisa un criterio sólido, un profundo entendimiento de los riesgos a que se enfrenta y un conocimiento detallado de los principios de protección personal, de las normas técnicas y prestaciones de los equipos. Consultar con el fabricante de EPI es esencial para comprender la protección que nos suministra y para asegurarnos de que la seguridad no se pone en riesgo. A menos de que sea una situación repetitiva, no es suficiente con confiar en elegir monos de protección (o cualquier otro EPI) de una página web o por medio de una documentación sin asesoramiento profesional.

DuPont posee una amplia gama de ropa de protección y accesorios adecuados para operaciones de manipulación de productos químicos que incluyen el muy destacado Tychem® 4000S, diseñado para el máximo confort en entornos peligrosos y el nuevo buzo Tyvek® 800J que proporciona resistencia a petróleo, partículas y chorro presurizado de químicos de base acuosa, todo ello en una cómoda prenda con protección tipo 3 de gran confort y transpirable.

DuPont™ - LÍDER GLOBAL EN PROTECCIÓN PERSONAL

Como líder global en protección personal, DuPont se ha enfrentado a las necesidades de seguridad mundiales con las mejores tecnologías e innovaciones durante más de 40 años. DuPont Personal Protection proporciona apoyo a fondo en la selección de vestuario de protección y en la evaluación de riesgos químicos, así como formación sobre el uso de vestuario de protección. Todos los productos de vestuario de protección Tyvek® y Tychem® disponen de un servicio de selección a medida.