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Los astilleros Luna Rossa utilizan monos Tyvek®

El equipo de especialistas implicados en la construcción del barco LUNA ROSSA para la Copa América 2007 optó por monos DuPont™ Tyvek® como ayuda para protegerse frente a sustancias perjudiciales durante la fase de construcción del barco.

El equipo de 22 súper especialistas internacionales implicados en la construcción del nuevo barco LUNA ROSSA para la Copa América 2007 celebrada en Valencia utilizó un total de 5.000 prendas Tyvek®. Al hablar sobre por qué el equipo se decantó por las prendas Tyvek®, Antonio Marrai, director de instalaciones y logística del Desafío Luna Rossa 2007, explicó: "nuestros operarios de los astilleros las eligieron personalmente. Una vez fabricado el molde, se suceden distintas fases: el procesamiento de la fibra de carbono, la fibra usada en la construcción de los cascos, la aplicación de resina, el tratamiento de la superficie, su pulido y pintado... Todo estrictamente a mano y sin ninguna herramienta automática, razón por la que los operarios están especialmente expuestos a la propagación de partículas finas y secas y a posibles salpicaduras de materiales atomizados. Era por tanto absolutamente necesario garantizar la máxima protección en términos de seguridad en el trabajo de todos los operarios. Para conseguirlo, todos decidieron llevar monos Tyvek® con gafas protectoras, guantes y máscaras autónomas".

Se trataba de la cuarta Copa América para Antonio Marrai, la tercera con el Luna Rossa. Marrai, que anteriormente trabajó con el grupo Agip Petroli, puede presumir de una amplia experiencia en el mundo de la vela, tras haber participado en los campeonatos del mundo de clase internacional de 12 metros con el Freedom (Porto Cervo, 1984), con el equipo Azzurra en el Freemantle en Australia, en los campeonatos del mundo de 1986 y en la Copa América en 1987. También navegó en los campeonatos mundiales Maxi desde 1989 a 1991.

Marrai explicó: "en este tipo de entorno de trabajo, donde se llevan a cabo procesos tan sofisticados, los especialistas prestan un nivel de atención mucho mayor por la seguridad y la higiene que el que normalmente se presta en cualquier otro tipo de empresa. Dado que los operarios son todos grandes profesionales de esta área, cuidan al máximo de sí mismos y exigen constantemente equipos de protección individual adecuados. No es preciso recordarles que usen EPI ya que ninguno de ellos, por ningún motivo, se dispondría a amolar o a pulir siquiera sin una adecuada protección de pies a cabeza."

"Personalmente", subrayó Marrai, "no cuento con las competencias necesarias para evaluar si los monos Tyvek® son o no los mejores. Sin embargo, sí puedo decir que los chicos, que ya los habían llevado al construir los anteriores barcos Luna Rossa, solo quieren estos. Por algo será. Además de la protección eficaz, los operarios aprecian especialmente las prestaciones de resistencia, ajuste y confort y la gran libertad de movimiento que permiten durante el trabajo."

Historia de la Copa América

Ganar la Copa América, el trofeo deportivo más antiguo que existe y el evento de vela más importante del mundo, es un reto que ha suscitado gran entusiasmo desde el siglo XIX, con clíperes, cúteres y goletas y las dos potencias de ambos lados del Atlántico, Gran Bretaña y Estados Unidos, compitiendo por la supremacía en el mar y el liderazgo en términos de tecnología e innovación.

La primera carrera data de 1851 cuando un grupo de neoyorquinos inspirados por el capitán de navío John Cox Stevens cruzó el Atlántico en una goleta llamada América, con la bandera del Club de Yates de Nueva York, para retar a los yates británicos. El 22 de agosto, la América participó en una regata alrededor de la Isla de Wight, organizada como parte de la primera Exposición Universal, y ganó con superioridad a 14 barcos británicos. "Majestad, no hay segundo" fue la histórica respuesta del vigía del yate real a la reina Victoria presente ese día para la regata.

La Copa de las Cien Guineas, el nombre del trofeo en liza, siguió a los ganadores a EE. UU. donde pronto cambió su nombre por el de Copa América y donde permaneció, en su pedestal en el Club de Yates de Nueva York, sobreviviendo a repetidos intentos de los numerosos aspirantes durante más de un siglo.

En septiembre de 1983, 132 años después, la Copa cambió los Estados Unidos por Perth en Australia, poniendo fin a la mayor racha de victorias de la historia de todos los deportes.

Desde la victoria de Stevens hasta la actualidad, 26 capitanes han ganado la Copa América y el atractivo de este reto ha atraído a figuras de alto perfil durante años. Entre 1899 y 1930, Sir Thomas Lipton trató de llevarla a Irlanda cinco veces consecutivas y en décadas posteriores otros nombres famosos como Sopwith, Vanderbilt, Bich y Turner, por nombrar algunos, se comprometieron a convertirla en leyenda. El 2 de marzo de 2003, la Copa volvió a Europa en las manos de Ernesto Bertarelli, por primera vez en su historia.

Impulsados por la superioridad tecnológica

El espíritu motor de los principales contendientes de hoy día sigue siendo el mismo: alcanzar el máximo nivel de formación en todas las áreas para superar a los más fieros oponentes y poder retar al defensor del preciado trofeo. La Copa América es una de las áreas en las que se desarrollan y aplican las tecnologías más avanzadas. Ya desde el comienzo, el intento de probar la superioridad tecnológica en el mar de una nación sobre la otra ha sido uno de los ejes centrales del evento. El reto entre tecnologías permanece vivo hasta hoy con las naciones compitiendo por decidir quién es capaz de construir el barco de Copa América más rápido del mundo.